TALLER de ANÁLISIS y 

CORRECCIÓN de CUENTOS

Anual 2020 - Turno Tarde

Viernes de 16.30 a 18.30 hs.

Del 07/02 al 04/12

 

Docente: Pablo Alí

Anual 2020 - Turno Noche

Martes de 19 a 21 hs.

 

Del 04/02 al 24/11

Docente: Pablo Alí

Este taller se propone como un espacio de lectura y análisis de cuentos en

proceso o ya terminados. Mediante la corrección y la reflexión del proceso

creativo, se busca no sólo “pulir” una obra puntual, sino también ayudar a

cada autor a encontrar su estilo propio. Además, se recomiendan lecturas

complementarias y se fomenta la discusión grupal.

 

En los encuentros se leen y corrigen de modo integral los textos de los

participantes. Los temas y subgéneros son libres; el único requisito es estar

dispuesto a trabajar con el lenguaje y con las ideas, sin prejuicios ni

limitacionesde ningún tipo.

 

El taller está dirigido a aquellas personas que ya tengan cuentos escritos y quieran corregirlos, o a alumnos que hayan cursado el Taller de Escritura Creativa en nuestro espacio.

PROGRAMA

 

A continuación, se presenta un decálogo de temas que articula el taller. Durante la corrección, se trabajará con varias de estas cuestiones y con textos de apoyo que orienten al autor.

 

1. Textura: El material básico de cualquier texto es la palabra escrita. La lectura en voz alta permite detectar cuestiones relacionadas con el ritmo, la sonoridad y la respiración del cuento. Estos elementos son los primeros en crear la “hipnosis” de lectura, por lo que es preciso manejarlos bien. Con respecto a la puntuación, en primer lugar, conocer las reglas básicas y los usos incorrectos sirve, desde luego, para escribir con soltura. En segundo lugar, su uso consciente repercute en el ritmo de la oración, que es la primera marca de estilo.

 

2. Registro y tono: Tanto para el narrador como para los personajes de un relato, uno de los elementos más importantes es “la unidad de registro”. La voz narradora debe ser homogénea, de modo tal que uno pueda identificarla y hasta imaginar su edad, su sexo, su clase social, su profesión, etc., sin que el autor lo especifique. Con respecto a los personajes sucede lo mismo: no hablan igual un abogado, una adolescente, una niña o un anciano. En un mismo texto puede haber muchas voces (polifonía), pero esas voces nunca deben confundirse entre sí.

 

3. Vicios y deformaciones: Uno de los mayores peligros a la hora de escribir es caer en el lugar común, en lo cursi o en lo pretencioso. Para esto, es mejor no usar palabras “difíciles o complicadas”. Escribir bien es decir con palabras simples cosas complejas, y no lo contrario. Con respecto a las frases hechas, le quitan novedad y poder al lenguaje, que comienza a hacerse previsible.

4. Narrador: La corrección detallada del cuento permite detectar las virtudes y las falencias del narrador elegido. Desde un narrador en tercera persona omnisciente hasta un fluir de conciencia en primera persona, cada herramienta tiene sus particularidades, de las que es preciso ocuparse para lograr un relato sólido y

convincente.

 

5. Verosimilitud: Es famosa la anécdota de Gabriel García Márquez. Si un hombre entra a una casa y deja su sombrero sobre la mesa, al salir es mejor que se lo lleve, o el hombre se habrá olvidado el sombrero, lo cual será algo que deba retomarse en la historia. Si eso no se retoma, quien se olvidó del sombrero es el escritor y no el hombre, y allí se quiebra una regla de verosimilitud, pequeña, insignificante tal vez, pero que puede hacer “ruido” a un lector atento.

 

6. Estructura: El cuento, a diferencia de la novela, se caracteriza por tender hacia la unidad de sus componentes: narrador, acción, conflicto, tiempo y espacio.

Trabajar con la estructura global y con la función de cada una de sus partes es fundamental para lograr edificar ese “mundo cerrado”.


7. Argumento: ¿Escribir con una sinopsis predeterminada o avanzar hacia la sorpresa que nos depare cada texto? Ambas estrategias son posibles y hasta combinables. En todo caso, ¿qué historia es la que se quiere contar?

8. Personajes: Persona y personaje no son nociones equivalentes. Una persona es caótica, demasiado compleja para reducirla en una obra de arte. Por el contrario, un personaje es una construcción metafórica de la naturaleza humana.Para crearlo debemos recurrir a la observación profunda del ser humano: de uno,

de varios, de todos los seres humanos que estén al alcance de nuestra comprensión y, sobre todo, de aquellos que no logramos comprender y por eso mismo nos intrigan.

 

9. Conflicto: Un personaje intenta hacer algo pero algo/alguien se le interpone. ¿Cómo era ese personaje antes del obstáculo? ¿Qué hace el personaje con ese obstáculo? ¿Quién es después del obstáculo? Esta noción es la bisagra de un todo cuento, dado que marca el primer punto de giro. Si el cuento es el día en que algo cambió, el conflicto da cuenta justamente de ese cambio.


10. Subgéneros: Desde un cuento policial hasta un relato infantil, cada subgénero tiene sus delimitaciones, que se pueden respetar o desafiar, siempre y cuando se conozcan. Para ello, se recomiendan lecturas complementarias, desde las famosas reglas del policial de Edgar Allan Poe hasta las técnicas narrativas de la fábula, de Vladimir Propp y otros, pasando por el minimalismo norteamericano de Raymond Carver, Flannery O’Connor y John Cheever, y la ciencia ficción de Philip Dick, Ray Bradbury y George Orwell, entre otros.

Uruguay 1223, timbre 4

CABA, Argentina

Tel. (54 11) 4813-0613

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